El fin de semana por fin decidimos salir de la casa y visitar los alrededores. Escogimos Patzcuaro; nada más porque tengo ganas de buscar un lugar donde halla actividades recreativas (kayak, etc.) en algún lago. Para abreviar, este lago no es uno de ellos.
Llegamos a Patzcuaro como a las 1pm y después de buscar la plaza principal (plaza en este contexto NO es una tienda) nos bajamos y empezamos a ver los puestos. Compramos unas cuantas cosas (una guayabera, algunas artesanías como juguete para mi hija y cosas de ese estilo) y luego preguntamos por unas nieves que nos habían recomendado. Ahí fue cuando nos enteramos que nos equivocamos de plaza. Hay como 5 o más plazas en Patzcuaro, a la que quieren ir es "a la grande". Pregunten porque esta enredado.
Ya en la plaza adecuada, la recorrimos viendo los locales que había. Encontramos las famosas nieves.. y enfrente de ellas un restaurante. Como ya hacia hambre, entramos. Intentamos pedir cosas típicas, pero no era momento para andar experimentando, como dije, hacia hambre. Así que si no mal recuerdo acabamos con un bistec y unos tamales (rara combinación). Ya eran aproximadamente las 3 cuando salimos de ahí, compramos la nieve de pasta (la famosa) y resulta ser que es algo así como atole congelado. Sabe bien, pero no es algo que acostumbremos.
De ahí partimos al lago hay varios puertos donde hacen viajes a la isla de Janitzio. Nosotros o más bien yo, por necio no me fui al más popular, la ventaja de eso es que nuestra lancha era casi exclusiva y pudimos andar libremente en ella. Las demás lanchas van atascadas de gente.
El recorrido de la lancha es como de 20 minutos. La isla en realidad es casi una ciudad en un cerro en medio del lago. Todo el camino a la cima del cerro está lleno de locales donde venden charales y artesanías. Los charales los pescan en las madrugada, así que si ven pescadores, no se hagan ilusiones, solo es teatro pero sirve para que se hagan a la idea. En la punta del cerro esta una escultura la cual tiene un "museo" adentro y una mirador. No les recomiendo ninguno de los 2, así que si alguien les intenta forzar a que compren boletos recién llegan hasta arriba. Sepan que es solo para el museo, así que no es obligatorio comprar.
La vista desde la punta del cerro si vale la pena y es gratis. La subidita no es apta para cardiacos, no es por el miedo, es por el ejercicio. Bueno, yo subí cargando a mi hija la mitad del viaje a brazo y la otra mitad en rebozo (o salvación, millones de gente humilde no pueden estar equivocados). La bajada estuvo igual de cansada y los locales venden algunas cosas interesantes. Compren de bajada, les repito, cualquier gramo que puedan ahorrar de peso es ganancia.
Llegamos a la base como a las 5pm y regresamos, después de otros 20 minutos en lancha a nuestro puerto y de ahí derechito a Morelia. Vale la pena ir una vez, mas de eso.. es cuestionable. Las actividades en el lago que esperaba son inexistentes, lo mas que se hace ahí es pescar charal e ir en lancha de un puerto a la isla. Seguiré buscando.